La puesta en marcha de un acelerador de electrones en el Miguel Servet, al que se unirá otro en el mismo lugar en los próximos meses, supone un "hito" para este hospital, un centro de referencia para toda la Comunidad y para zonas de otras CCAA limítrofes, ha señalado hoy la consejera de Salud y Consumo, Luisa María Noeno, durante una visita a las instalaciones.
El Servet, ha dicho, carecía de medios suficientes para hacer los tratamientos de oncología al no disponer de este aparato, que lleva funcionando desde hace aproximadamente un mes.
Hasta ahora eran muy pocos los pacientes de oncología que podían ser tratados en este centro sanitario y que tenían que ser derivados a otros hospitales, incluidos los privados, ha explicado.
Ha recordado que este mismo año se ha puesto otro en funcionamiento en el Hospital Clínico, que ya disponía de otros dos, por lo que Aragón ha pasado de tender dos aceleradores de gestión pública a cuatro, una "buena noticia" fundamentalmente para los pacientes que tienen que estar sometidos a este tipo de tratamiento, ha dicho.
Asimismo, ha señalado que esta tecnología "no podía esperar más" y que si se ha esperado es porque había que completar las obras del Servet para generar un espacio, donde instalar el nuevo acelerador, en un búnker.
Al lado de este búnker se ha preparado otro para acoger un nuevo acelerador que completaría a corto plazo este tipo de dispositivos en este hospital, ha agregado la consejera, al tiempo que ha subrayado que en época de crisis esta inversión es una decisión estratégica importante que beneficiará, fundamentalmente, a los pacientes de cáncer, que "desgraciadamente" aumentan cada día.
La inversión total ha sido de casi 3,5 millones de euros, de los que dos millones corresponden al coste del aparato, y el resto a las obras de acondicionamiento y al tiempo transcurrido, ya que se han tenido que construir unas instalaciones que están sometidas a un control muy exhaustivo de protección tanto de los pacientes como de los profesionales.
Cada año, unos 450 enfermos podrán ser atendidos en este acelerador, aunque el número de sesiones serán muchas más en función del problema de salud de cada paciente.
El sistema sanitario público aragonés trata ya, con este acelerador y el nuevo del Clínico, a la mayor parte de sus pacientes de cáncer, aunque siguen concertando con la privada, en Zaragoza, y tienen dos convenios periféricos, fundamentalmente con Valencia y con Lérida, para los aragoneses que viven en las zonas limítrofes y a los que es más accesible acudir a esas ciudades que a la capital aragonesa, ha dicho la consejera.
Entre todos estos recursos se ha llegado en Aragón a una "suficiencia importante" de medios, aunque el Hospital Clínico mantiene una ventaja en recursos porque tiene una cartera de servicios anterior, ha explicado.
En 2008, según fuentes sanitarias, se han registrado más de 55.000 sesiones de radioterapia en el sistema público aragonés, con los aceleradores de que se disponía en ese momento y el de la Clínica Quirón, con la que hay suscrito un concierto.
Los pacientes, con estos tratamientos y los de farmacología, mejoran sus expectativas y calidad de vida, ha destacado Noeno.
El jefe de Servicio de Oncología Radioterápica del Miguel Servet, Martín Tejedor, ha explicado que con los aceleradores se pueden tratar todo tipo de cánceres y ha agregado que la ventaja de estos tratamientos con respecto a los anteriores es la precisión que permite.
Se pueden curar más pacientes y ofrecerles una calidad de vida mejor al evitar cirugías agresivas y mutilantes, ha añadido.
Por su parte el jefe de Servicio de Radiofísica, José Antonio Font, ha explicado que este acelerador es de última tecnología y está preparado, además de para los tratamientos convencionales, para técnicas de radiocirugía e intensidad modulada, y es el mismo que pueden tener en la clínica más puntera de Estados Unidos o de Europa.
Cumple todos los requisitos en materia de seguridad y protección radiológica y está autorizado por el Consejo de Seguridad Nuclear, tanto en su construcción como en su instalación y verificación de los blindajes para la protección de los pacientes y trabajadores.

